«Recibí a una paciente joven con un Cáncer de Parótida muy avanzado. El desafío era inmenso: requirió la extirpación compleja de la oreja, hueso temporal y nervio facial, seguido de radioterapia.
Hoy, 15 años después, ella está completamente curada. No solo recuperó su salud, sino que pudo continuar con su vida, embarazarse y es madre de dos hijas. Estos son los resultados por los que trabajamos cada día: no solo salvar vidas, sino recuperar futuros.»